Enfriamiento evaporativo, una alternativa actual hacia la Climatización Sostenible

En un mundo que busca con urgencia soluciones sostenibles para enfrentar el cambio climático y conservar sus recursos, el enfriamiento evaporativo emerge como un rayo de esperanza. El análisis técnico del rendimiento de una instalación de esta tecnología que acometimos para colaborar con el proyecto de impacto positivo de transformación de un antiguo teatro de Madrid en un espacio gastronómico sostenible, demostró que este sistema, basado en un antiguo principio físico, puede revolucionar la forma en que mantenemos nuestros espacios frescos y cómodos sin comprometer la sostenibilidad del planeta.

El Principio Fundamental: Calor Latente de Evaporación

En el corazón de esta innovación se encuentra el calor latente de evaporación, un concepto simple pero poderoso. Cuando el agua cambia de estado líquido a vapor, absorbe energía y, como resultado, enfría el entorno que la rodea. Esto sirve de base para el funcionamiento de los sistemas de enfriamiento evaporativo, que aprovechan este proceso en dos formas distintas.

Doble Función de las Paredes Porosas de Terracota

En primer lugar, las paredes porosas de terracota se empapan con agua. A medida que el agua se evapora de estas superficies, enfría el aire que las rodea, creando un efecto refrescante en el interior del espacio.

En segundo lugar, el aire caliente y seco ingresa al sistema y se encuentra con estas paredes de terracota. En este encuentro, el aire seco absorbe vapor de agua, lo que lo enfría y humidifica. En resumen, este sistema proporciona un enfriamiento doble, tanto por la evaporación directa del agua como por el proceso de humidificación del aire.

Condiciones Óptimas de Funcionamiento

El enfriamiento evaporativo alcanza su máximo rendimiento en condiciones cálidas y secas. Para ilustrar esto, tomemos como ejemplo un día promedio de julio o agosto en una ciudad como Madrid. A una temperatura de 32°C y una humedad relativa del 40%, el aire entra al sistema (punto A en la ilustración a continuación).

A la salida del equipo, el aire se ha humidificado al 80% y su temperatura ha disminuido a 24.2°C. Esto se logra sin agregar energía adicional, solo mediante el proceso de evaporación y humidificación. El resultado es un ambiente mucho más fresco y cómodo.

Eficiencia Energética Asombrosa

Una de las características más notables del enfriamiento evaporativo es su eficiencia energética. Nuestras mediciones revelaron que para un caudal de aire de 1,500 m³/h, el sistema absorbe 5,088 gramos de agua en una hora. Esto se traduce en 11,499 kJ de energía absorbida, que se divide en una potencia instantánea de 3.19 kW. Sin embargo, teniendo en cuenta que el equipo solo utiliza el ventilador aproximadamente el 20% del tiempo, lo que reduce la potencia efectiva a 2.55 kW.

Comparado con los mejores sistemas de aire acondicionado, que tienen un rendimiento o EER cercano a 4, la climatización evaporativa brilla con un coeficiente de rendimiento (COP) de 31.87. En otras palabras, es ocho veces más eficiente que el mejor aire acondicionado.

Beneficios para la Salud y el Medio Ambiente

Además de su impresionante eficiencia, el enfriamiento evaporativo aporta beneficios adicionales. Este sistema aumenta la humedad del local, lo cual es altamente recomendable en el clima seco de nuestra ciudad. Además, promueve la renovación del aire, lo que mejora la calidad del ambiente interior. Estos aspectos no solo son cómodos, sino también beneficiosos para la salud.

¡Continuaremos apostando por soluciones sostenibles como esta!

Post anterior

A mal tiempo, buena cara.

Post Siguiente