
Uno de los valores diferenciales de Zetus es nuestro respeto por el medio ambiente. Nuestro equipo presta especial atención a la sostenibilidad ambiental de los proyectos —y de nuestros clientes—, a través del uso eficiente de los recursos energéticos en nuestras instalaciones. También contribuimos a la protección medioambiental con respuestas innovadoras en el diseño, ejecución y explotación de nuestras instalaciones. Una muestra de ello ha sido la construcción del complejo residencial ubicado en Madroños 29, en Madrid, donde hemos apostado por la incorporación de sistemas de energía renovable, tan demandados en nuestros días.
El pasado año, el estudio de BUESO INCHAUSTI & REIN nos confió la elaboración del proyecto de instalaciones del complejo residencial Madroños 29. Ya en 2016 habíamos ejecutado un proyecto muy similar en la parcela ubicada en Madroños 27, pero en esta ocasión hemos ido un paso más allá:
Usualmente, las soluciones de calentamiento de agua mediante paneles fotovoltaicos que encontramos en el mercado se ciñen a viviendas unifamiliares. Por el carácter novedoso de nuestra solución fotovoltaica comunitaria, esta no estaba incluida en la normativa vigente, así que hubo de ser presentada a la Dirección General de Industria (DGI) para su aprobación. Una vez comprobada la eficiencia de nuestra solución, la DGI nos concedió su aprobación para desplegarla en nuestro proyecto de Madroños 29.
Una solución más habitual habría sido la instalación de los conocidos paneles solares térmicos, tal y como establece la ley. Pero nuestros experimentados ingenieros conocen los problemas que se suelen derivar de tal decisión:
Ante estos problemas, nuestros ingenieros han optado por aprovechar las ventajas que ofrecen las instalaciones termo fotovoltaicas, y se han planteado el reto de diseñar una instalación termo fotovoltaica que produzca agua caliente para todo el edificio, consiguiendo:
Pero como toda buena solución, esta también tiene algún inconveniente. Se necesita mucho más espacio en cubierta para instalar los paneles, lo cual la convierte en una solución que no siempre es viable. La relación entre los paneles térmicos y fotovoltaicos ha de ser, como mínimo, de 1 a 3. En otras palabras, si utilizamos los paneles fotovoltaicos, necesitaremos el triple de superficie que con paneles solares térmicos para suministrar la misma energía anual y poder cumplir con el código técnico.
En el caso que nos ocupa, Madroños 29, la superficie en cubierta no representaba ningún problema. Se instalaron 56 paneles fotovoltaicos policristalinos de alta eficiencia en las zonas comunes del edificio, de los que se benefician sus 18 viviendas.
Teniendo en cuenta el número elevado de horas de sol y las altas temperaturas que se pueden alcanzar en el verano madrileño, el uso de este tipo de paneles es un acierto, pues con temperaturas elevadas, la pérdida de eficiencia en módulos policristalinos es generalmente menor que en otro tipo de paneles, además, estos producen más energía.
Nuestra solución para calentar el agua utilizando fuentes de energía limpias y ecológicas sólo requiere la colocación de los paneles fotovoltaicos y su conexión a 19 termos acumuladores o depósitos, a través de una línea eléctrica que parte de un pequeño cuadro de protección.
En el siguiente esquema se puede apreciar los elementos que forman el sistema, la conexión entre ellos y la elegante sencillez de la instalación, que evita los problemas de roturas y costosos mantenimientos asociados a las complejas instalaciones solares térmicas mencionadas anteriormente:

El depósito consta de una resistencia interna en corriente continua (CC) y una válvula de seguridad, y esta conectado a un cuadro de CC para la conexión con los paneles fotovoltaicos.
Para el calentamiento del agua se utiliza la electricidad generada a partir de los paneles solares fotovoltaicos. Los cables conectan los paneles a la resistencia especial en corriente continua instalada dentro del depósito. Esta resistencia especial permite otro gran ahorro, al no tener que instalar un inversor —de corriente continua a corriente alterna— que es un equipo costoso. Sencillo y eficaz ¿no?
El funcionamiento consiste en llenar el depósito con agua de la red, que suele estar entre 7 y 9 grados y mediante la electricidad producida por los paneles fotovoltaicos, conectados a la resistencia del deposito, se hace un precalentamiento del agua. El agua que sale del acumulador o depósito puede alcanzar entre los 60 y 70 grados de temperatura (dependiendo de la época del año), lo cual es un significativo ahorro energético para cada vivienda, pues el acumulador o depósito ubicado en el interior de la vivienda —conectado a la red eléctrica convencional— tendrá ya poco que hacer para calentar el agua en el momento que esta se necesite.
Normalmente los mayores consumos de agua caliente en los cuartos de baños son a primera hora de la mañana o por las noches, cuando las personas se duchan. En cualquiera de los dos casos, una vez consumida el agua caliente, los depósitos tendrán un día entero para precalentar el agua nuevamente mediante los paneles fotovoltaicos, por lo cual el sistema es bastante eficiente.
Finalmente, otra de las ventajas que esta solución ofrece —a partir del cambio de la normativa de autoconsumo fotovoltaico (Real Decreto 244/2019)—, es la posibilidad futura de una reconversión de la instalación para aprovechar los excedentes de la corriente que no se use en el precalentamiento del agua en el verano. Esto permitiría, por ejemplo, usar dicho excedente de corriente en el alumbrado de las de zonas comunes del edificio.
Zetus no solo ha incorporado esta solución a los proyectos que ejecuta, también la ha incluido en proyectos cuya instalación la realizarán otras empresas instaladoras, contribuyendo así a la diseminación de soluciones que nos permitan un ahorro energético y una mayor eficiencia de los recursos empleados.
Colaboración de Antonio del Castillo